La recolección de agua de lluvia es cada vez más popular como una forma de ser ecológico y conservar el agua.
La recolección de agua de lluvia es una solución sostenible y rentable para complementar las necesidades de agua domésticas o agrícolas. Si bien el agua de lluvia es naturalmente blanda y libre de muchos minerales disueltos, aún puede contaminarse con bacterias, virus y escombros durante la recolección y el almacenamiento.
Las fuentes comunes de contaminación incluyen:
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Techos y canaletas con materia orgánica o excrementos de aves
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Escorrentía de estacionamientos o áreas de desechos de animales
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Contaminantes transportados por el aire y polvo urbano
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Esto significa que el agua de lluvia sin tratar puede contener patógenos dañinos como E. coli, que plantean serios riesgos para la salud si se consume.